Malformaciones arteriovenosas

Una malformación arteriovenosa es un defecto del sistema vascular. Se trata de una maraña de arterias y venas que están enredadas entre sí pero sin los capilares. Este altera el flujo sanguíneo con posible fenómenos de robo (dejando áreas del cerebro sin la irrigación apropiada)

Habitualmente, las malformaciones arteriovenosas pueden ocurrir en cualquier zona y parte del cuerpo. En nuestra especialidad tratamos las localizadas en las siguientes:

  • Malformaciones arteriovenosas en el cerebro
  • Médula espinal

Si la malformación está presente en el cerebro, puede romperse y causar una hemorragia, accidente cerebrovascular e incluso provocar un daño cerebral.

Los pacientes con malformaciones arteriovenosas pueden tener alteraciones de comportamiento y/o problemas con el aprendizaje.

Los síntomas presentes de las malformaciones arteriovenosas varían según la localización de la patología. A nivel general, se conoce la siguiente sintomatología:

  • Sangrado
  • Pérdida progresiva de la función neurológica
  • Cefaleas o dolores de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Convulsiones
  • Pérdida del conocimiento.
  • Debilidad muscular
  • Parálisis en una parte del cuerpo
  • Ataxia (pérdida de coordinación).
  • Apraxia (problemas para realizar actividades o tareas que requieran planificación)
  • Debilidad en las extremidades inferiores
  • Mareos, problemas de visión o dolor de espalda
  • Problemas con el habla o comprensión del lenguaje
  • Hormigueo y/o entumecimiento
  • Pérdida de memoria
  • Alucinaciones
  • Desorientación

Hoy en día, se desconocen las causas de las malformaciones arteriovenosas, aunque se cree que determinados cambios genéticos pueden influir bastante, generalmente no es una enfermedad hereditaria.

Fístulas

Las fístulas pueden desarrollarse entre distintos órganos, como entre el esófago y la tráquea o entre el intestino y la vagina. También pueden encontrarse en la conexión entre dos vasos sanguíneos, como una arteria o una vena y entre dos arterias.

Las fístulas pueden tener un origen congénito, es decir,  se puede nacer con ella, o desarrollarse durante la vida del paciente,  por diversas causas como complicaciones tras una cirugía, lesiones, infecciones o enfermedades como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa.

  • El tratamiento de las fístulas depende de la causa, la zona donde se haya desarrollado y la gravedad de la misma.

Algunas fístulas se cierran por sí mismas, otras requieren de tratamiento quirúrgico/endovascular o mixtos.

Una fístula no tratada de gran tamaño puede ocasionar complicaciones relevantes y de gravedad.

Los síntomas que presenta esta patología a nivel general son los siguientes. Aunque  variarán según el tipo de fístulas y la zona donde se encuentren:

  • Cefalea o tinitus (zumbido) o epilepsia
  • Alteración de la motricidad (alteración progresiva de la de ambulación)
  • Alteraciones esfinterianas

Aneurisma

Un aneurisma es una dilatación o un ensanchamiento anormal de las paredes de una arteria.

Las arterias, son vasos sanguíneos que transportan sangre oxigenada desde el corazón hacia otras partes del cuerpo. Si el aneurisma en la arteria crece, puede romperse y podría provocar una hemorragia peligrosa e incluso conducir a la muerte.

  • A nivel general, un aneurisma no causa sintomatología, así pues, podría ser que el paciente no se diera cuenta que lo tiene.

Existen diversos tipos de aneurisma según la zona donde se desarrolle. La mayoría de estos ocurren en la aorta, que es la arteria principal saliente del corazón que también pasa por el abdomen y pecho. Así pues, también existen aneurismas en el cerebro, tórax, abdomen, y en otras partes del cuerpo donde están presentes vasos sanguíneos como las piernas, ingles o cuello.

Como se ha comentado anteriormente, los aneurismas pueden desarrollarse y crecer sin causar sintomatología. Normalmente suelen detectarse a través de pruebas diagnósticas realizadas por otras razones.

TRATAMIENTO

El tratamiento principal son técnicas de embolización y  cirugía.

Es importante detectar un aneurisma a tiempo para así tener menores secuelas.

En los aneurismas de menor gravedad, es decir, los que presentan un riesgo bajo de rotura, es conveniente estudiar la historia clínica del paciente, así como sus antecedentes familiares para aclarar el riesgo de ruptura.

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