Tumores cerebrales

Cuando un conjunto de células cerebrales o estructuras intracraneales comienzan a crecer de manera independiente y desordenada dan lugar a un tumor cerebral.

Hoy en día, existen muchos tipos de tumores cerebrales.

Hay tumores cerebrales que comienzan directamente en el cerebro (tumores cerebrales primarios) o también pueden ser originados por un cáncer en otra parte del cuerpo y diseminarse en el cerebro (tumores cerebrales secundarios o metastásicos).

Estos segundos no suelen ser presentes en niños.

También se puede hablar de tumores cerebrales benignos y malignos.

  • Los tumores cerebrales benignos hacen referencia a los no cancerosos, como por ejemplo el astrocitoma pilocítico.  Estos tumores, suelen tener un crecimiento lento y progresivo y en muchas ocasiones desplazan estructuras adyacentes sin invadirlas. Estos tipos de tumores no se generan sólo en el cerebro sino también pueden aparecer en la columna vertebral.
  • Otros tipos de tumores son los cancerosos, también llamados malignos. Los recientemente nombrados tumores cerebrales primarios suelen tener un carácter de malignidad y aparecen en el propio tejido cerebral. Su crecimiento es mucho más rápido y agresivo en comparación con los tumores benignos. Como por ejemplo, los meduloblastomas y ependimomas.

En este tipo de tumores, malignos, el tratamiento de los cuáles empieza por una cirugía cuyo objetivo se trata de extirpar la mayor cantidad de tejido tumoral posible, de esta manera influenciará en el pronóstico del paciente.

¿Qué síntomas suelen presentar los tumores cerebrales?

Algunos de los síntomas generales que provocan los tumores cerebrales son:

  • Cefaleas intensas (dolor de cabeza)
  • Vómitos que pueden ir o no acompañados de náuseas
  • Cambios de personalidad y comportamiento (irritabilidad)
  • Somnolencia
  • Alteración de las funciones cardíacas y respiratorias
  • Ataques epilépticos
  • Desviación de los ojos
  • Problemas al tragar, un síntoma muy frecuente en los más pequeños

Hay que recalcar, que depende de dónde se localice el tumor los síntomas varían.

Tumores medulares

Un tumor medular es una masa tumoral que se localiza y se desarrolla en el interior de un conducto vertebral o en los huesos de la columna.

Hace referencia a un tumor de la médula espinal, también llamado tumor intradural, es una masa que se forma en la médula espinal o en su recubrimiento (duramadre).

El tumor que localiza en los huesos de la columna, es decir, las vértebras, también es llamado tumor vertebral.

Existen diversos tipos de tumores medulares, estos pueden ser los intramedulares o extramedurales.

  • Los tumores intramedulares se crean en las células localizadas en la médula espinal. Como por ejemplo los gliomas, los astrocitomas o los ependimomas.
  • En cambio, los tumores extramedulares se desenvolupan en el recubrimiento de la médula espinal, es decir, en las raíces nerviosas que salen de la médula. Aunque no se desarrollar en la propia médula espinal como los tumores intramedulares, pueden afectar a la función del órgano puesto que causa compresión y diversos problemas más. Varios ejemplos de un tumor extramedular son los meningiomas, los neurofibromas, los schwannomas y otros tumores nerviosos.

Un ejemplo de tumores medulares que existen son los astrocitomas, cordoma, ependimoma, glioma, meningioma, neurofibra, schwannoma.

¿Qué síntomas suelen presentar los tumores medulares?

Los signos y síntomas que suelen presentar los tumores medulares a nivel general son los siguientes:

  • Dolor en la zona del tumor debido al crecimiento de este.
  • Dolor de espalda.
  • Menor sensibilidad al dolor, calor y frío.
  • Pérdida de la función intestinal o vesical.
  • Dificultad para caminar, torpeza.
  • Pérdida de sensibilidad o debilidad muscular.

El diagnóstico de los tumores medulares consiste en Imágenes por resonancia magnética (IRM) de la médula espinal, una tomografía computarizada (TC) y/o se confirman con una biopsia.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de tumores medulares varía según el tipo de tumor y la localización del mismo.

Principalmente los tumores de la médula espinal se tratan con cirugía, quimioterapia, radioterapia y otros medicamentos para reducir la inflamación.

También hay que resaltar que una buena supervisión es esencial para prevenir daños mayores.

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